Declaro mi absoluta conciencia
de saberme distinto.
Asumo ser solamente aceptado
po r aquellos que sienten como yo.
Declaro mi absoluto desprecio
por toda forma de injusticia
y acepto pagar el precio,
de enfrentarme a quienes la practiquen.
Declaro mi amor por la vida.
Mi profunda ternura por los desposeídos
de la tierra.
Declaro sin embargo la furia
como necesario instrumento
para enfrentar al necio
que pretende decidir mi destino
sin contar conmigo.
Declaro mi libre albedrío.
Saber, que nadie nunca
podrá hacer de mí o conmigo
nada que yo no permita.
Declaro por tanto mi soledad ante los otros.
Declaro la música como espejo perfecto
del silencio y la palabra.
Declaro la luz como camino verdadero
ante el misterio que envuelve la ignorancia.
Me declaro individuo
Único Universal Irrepetible.
Me declaro culpable de estar vivo
me declaro hechicero,
pastor de palabras, mensajero.
Me declaro soberbio, altivo y desolado.
Declaro ante quien quiera oírme,
que tengo derecho
a ser quien soy
a sentir como siento,
y que nunca nadie por ninguna razón
podrá negarme ese derecho.
Declaro ante quien quiera oírlo
que soy como elijo
le guste a quien le guste o no,
y no me arrepiento por ello.
Declaro serenamente que he sentido miedo,
y que en mí se esconde –como en todos—
la memoria latente que me asemeja a un asesino
por momentos.
Me declaro enemigo de los enemigos
de la libertad o la vida.
Me declaro trasgresor.
Juro aborrecer la hipocresía.
Asumo como propio el destino
de todos aquellos que como yo
se saben mutantes, distintos.
Declaro mi orgullo por serlo y parecerlo
y acepto pagar el precio.
Declaro a partir de este momento
mi derecho a ser semilla o detonante o reflejo
de un futuro que no obedezca otra regla ni otro mandamiento ...
de saberme distinto.
Asumo ser solamente aceptado
po r aquellos que sienten como yo.
Declaro mi absoluto desprecio
por toda forma de injusticia
y acepto pagar el precio,
de enfrentarme a quienes la practiquen.
Declaro mi amor por la vida.
Mi profunda ternura por los desposeídos
de la tierra.
Declaro sin embargo la furia
como necesario instrumento
para enfrentar al necio
que pretende decidir mi destino
sin contar conmigo.
Declaro mi libre albedrío.
Saber, que nadie nunca
podrá hacer de mí o conmigo
nada que yo no permita.
Declaro por tanto mi soledad ante los otros.
Declaro la música como espejo perfecto
del silencio y la palabra.
Declaro la luz como camino verdadero
ante el misterio que envuelve la ignorancia.
Me declaro individuo
Único Universal Irrepetible.
Me declaro culpable de estar vivo
me declaro hechicero,
pastor de palabras, mensajero.
Me declaro soberbio, altivo y desolado.
Declaro ante quien quiera oírme,
que tengo derecho
a ser quien soy
a sentir como siento,
y que nunca nadie por ninguna razón
podrá negarme ese derecho.
Declaro ante quien quiera oírlo
que soy como elijo
le guste a quien le guste o no,
y no me arrepiento por ello.
Declaro serenamente que he sentido miedo,
y que en mí se esconde –como en todos—
la memoria latente que me asemeja a un asesino
por momentos.
Me declaro enemigo de los enemigos
de la libertad o la vida.
Me declaro trasgresor.
Juro aborrecer la hipocresía.
Asumo como propio el destino
de todos aquellos que como yo
se saben mutantes, distintos.
Declaro mi orgullo por serlo y parecerlo
y acepto pagar el precio.
Declaro a partir de este momento
mi derecho a ser semilla o detonante o reflejo
de un futuro que no obedezca otra regla ni otro mandamiento ...
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